Comerciando global

El nuevo comercio internacional o la revolución de Internet

international trade

Entender las palancas de la globalización, implica una nueva mirada a la arquitectura del comercio internacional. La creciente injerencia de los microempresarios en el comercio, la facilidad de acceso a todos los niveles de información y la aparición de mercados en internet están interrumpiendo los mecanismos tradicionales del comercio internacional. La pericia relacionada con el enfoque del mercado ya no es prerrogativa de grandes empresas, o de empresas especializadas; los mercados pueden ser accesibles a todos a través de bases de datos, redes sociales o motores de búsqueda.

Estos desarrollos son estratégicos, tanto para las empresas como para la competitividad de los mercados. Suponen la creatividad, la innovación y la anticipación en la base del desempeño económico; Gradualmente significan la desaparición de la mayor parte de los obstáculos tradicionales del comercio internacional.

El primer fenómeno es probablemente el más espectacular: la posibilidad de que cada individuo, en pocos clics, se convierta en importador o exportador. Con una facilidad desconcertante, todo el mundo puede posicionar su oferta por medio de una simple página hecha con una maqueta en WorldPress, multiplicar su visibilidad a través de redes sociales como Twitter, organizar su marketing a través de Google o recibir el pago de su mercancía a través de plataformas como PayPal.

Estas herramientas, que potencialmente transforman a cada usuario en un empresario global, tienen tres efectos directos: abren una enorme área de desarrollo a todos aquellos que muestran iniciativa y creatividad, desestabilizan los modelos económicos tradicionales al facilitar el surgimiento de players en todos los ámbitos y aceleran la globalización aboliendo las fronteras y los límites reglamentarios. Sin embargo, los errores siguen pagándose caros y el asesoramiento para ahorrar tiempo y dinero, constituyen una de las principales claves del éxito. En este ámbito nuestros paquetes de diagnósticos de comercio exterior, puede servirles de puesta a punto y guiarle por las distintas exigencias que su proceso requerirá para tener éxito en su actividad exterior y en su estrategia.

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El segundo fenómeno es el acceso al conocimiento. Internet permite que todos los actores económicos accedan a la misma información en tiempo real; la capacidad de respuesta se convierte en un elemento clave de competitividad. Las plataformas especializadas calculan automáticamente los derechos de aduana, permiten descargar los formularios y sincronizar todas las operaciones comerciales con los intermediarios bancarios o logísticos; facilitan la realización de las transacciones en tiempo real.

Los ciclos cortos de la economía y el ritmo de las tendencias del consumo también estimulan el papel de la información en los procesos I&D. La innovación es ahora un proyecto compartido, su dinamismo es consustancial a la cultura colaborativa de Internet. Los proyectos de algunos y el conocimiento de otros, se reúnen en foros o en sitios especializados para lanzar constantemente nuevas ofertas. La capacidad de movilizar rápidamente inteligencia e ideas se convierte en uno de los primeros criterios de actuación.

El tercer fenómeno se refiere a la ubicación de los mercados. De acuerdo con los mismos principios que hicieron de nuestras ciudades o puertos un espacio de encuentro entre compradores y vendedores, surgen en la actualidad los espacios de encuentro virtuales. Las tecnologías nos permiten actuar eficazmente sobre las tres palancas que fundamentan el reconocimiento de un mercado: la concentración de los actores, la visibilidad de los productos y la confianza entre compradores y vendedores. Gracias al poder de las herramientas de referencia, a la calidad de las imágenes, a las características de vinculación o a los sistemas de valoración, los mercados online satisfacen las necesidades de las empresas. Si sumamos la abolición de los intermediarios y los bajos costes de prospección que generan, medimos su atractivo y papel estratégico en el centro del proceso de desarrollo.

No podemos imaginar el impacto que tendrán estos fenómenos en la arquitectura de la economía en los años que vendrán, porque ponen en entredicho tres principios establecidos en el comercio mundial:

  • El precio como principal palanca de competitividad.
  • El tamaño como condición indispensable para la condición de exportador.
  • La proximidad como etapa esencial de desarrollo comercial.

El precio será superado en gran parte por una dinámica de creatividad que gradualmente toca todas las esferas de la economía, desde la producción, hasta el consumo. El tamaño de la empresa será  relevante en la medida en la que sea compatible con la capacidad de respuesta que tendrá que mostrar en relación con le servicio. El riesgo de inercia será el centro de los problemas de rendimiento. Finalmente, la proximidad en tanto que correlación entre ubicación territorial y producto será cada vez más tenue; Los intercambios se organizarán gradualmente en territorios virtuales.

Las apuestas son fenomenales, afectan a la regeneración de nuestras economías: para las empresas se trata de integrar gradualmente estos nuevos criterios de competitividad e imaginar las palancas que nacerán del internet, la movilidad y la estandarización de los modos de consumo.